No se puede visualizar el flash

CULTIVOS

Cuando hablamos de la calidad, refiriéndonos a la elaboración de productos a base de plantas medicinales, estamos hablando necesariamente de calidad en las materias primas.

No debemos olvidar que las materias primas con las que se elaboran nuestros productos no se sintetizan en un laboratorio, mediante procesos químicos, sino que son productos naturales en su totalidad, procedentes fundamentalmente de cultivos, o en algunos casos de recolecciones silvestres. Así pues, la calidad del producto final depende absolutamente de la calidad de las plantas que lo componen.

El problema de la materia prima

El consumo de jarabes e infusiones aromáticas y medicinales de Salus está muy extendido en toda Europa y principalmente en Alemania (sólo en este país se beben más de 150 millones de tazas de infusiones Salus cada año). Tanto Salus-Haus como Dr. Dünner han buscado siempre materias primas de primerísima calidad, procedentes de cultivos ecológicos, pero las cantidades requeridas por ambas empresas no han hecho fácil la búsqueda. En la mayoría de los países europeos, el cultivo ecológico está aún poco extendido, concentrándose sobre todo en hortalizas y verduras. Por otra parte, en el pasado se han utilizado, tanto en Europa como en EEUU, demasiados insecticidas, plaguicidas y abonos químicos en los cultivos convencionales, de tal manera que han conseguido malograr muchos terrenos que ya no son aptos para una producción ecológica.

En 1986, el desastre nuclear acaecido en Chernobyl vino a dificultar aun más las cosas, cambiando dramáticamente la situación en lo que a la obtención de plantas medicinales libres de contaminantes se refiere. Hasta ese momento países como Bulgaria, Polonia, Rusia o Yugoslavia, habían sido los mayores proveedores de plantas con un buen nivel de calidad, pero la mayor parte de los cultivos, contaminados por radiactividad, fueron abandonados después del accidente nuclear. Esto obligó a Salus-Haus y a Dr. Dünner a buscar una fuente de materias primas que fuese de calidad y fiable, duradera a largo plazo. Los propietarios de ambas empresas, decidieron que lo mejor sería cultivarlas ellos mismos y para ello buscaron las mejores condiciones de terreno, agua, aire y clima.

Las ventajas de Chile

Todo ello lo encontraron en Chile, en una zona ubicada al pie del volcán Villarrica, que limita con desiertos al norte, las aguas del Antártico por el sur, la cordillera de los Andes (hasta 5.500 metros de altitud) por el este y el Pacífico por el oeste. Esta especie de muro natural convierte a la zona en un enclave privilegiado, protegiéndolo de gran número de plagas (p. ej. el mosquito del fruto mediterráneo es completamente desconocido en Chile).

El clima en esta zona de Sudamérica es muy parecido al clima continental europeo, con lo que pueden cultivarse la gran mayoría de las plantas medicinales que conocemos en Europa.

Fue en esa zona del planeta donde Salus-Haus decidió adquirir un terreno que además de muy fértil, era completamente virgen, no habiéndose cultivado nunca anteriormente, con lo que está libre de restos de pesticidas, plaguicidas o abonos químicos. El agua y el aire son muy puros en aquella región, no hay zonas industriales cerca, no existen las centrales nucleares y prácticamente no hay tráfico.

Los comienzos en Chile

Inicialmente Salus-Haus adquirió un terreno de unas 600 hectáreas llamado fundo Futacoyan. Tras reclutar el personal necesario y abordar la construcción de las primeras infraestructuras mínimas necesarias, (semilleros, secaderos, establos e instalaciones para el personal) comenzó, en 1993, con la producción de cultivos ecológicos de plantas medicinales y otras especies vegetales de su interés, según un programa inicial que abarcaba cuatro tipos de producción: cría de ganado, necesaria exclusivamente para garantizar un suministro suficiente de abono; plantación de árboles frutales específicos, cuyos frutos se usarán para la elaboración de ciertos jugos e infusiones aromáticas; cultivo de verduras y algunas hortalizas y cultivo de plantas aromáticas y medicinales según las propias necesidades productivas de la empresa en Bruckmühl (Alemania).

Index-Salus Ltda.

Unos años más tarde Salus-Haus amplió su producción en Chile con la adquisición de un nuevo terreno adyacente llamado fundo Los Canales, a la vez que convirtió su granja en una empresa en si misma, constituyendo la sociedad Index-Salus Ltda., una compañía agrícola que trabaja siguiendo estrictamente los criterios de la agricultura ecológica y que está especializada en la producción de diversas especies vegetales, sobretodo plantas aromáticas y medicinales, dedicando gran parte de su esfuerzo a la investigación con diferentes variedades botánicas.

“Una granja que ha acabado convirtiéndose en un pequeño pueblo”

Index-Salus ha prosperado y crecido de forma notable en los últimos años, hoy en día, en sus terrenos se cultivan más de 100 tipos de plantas diferentes, dedicando alrededor de 5 hectáreas al jardín de ensayo, en el que se trabaja la diversidad botánica y se experimenta con cerca de 450 especies de plantas para la obtención de variedades mejoradas, que aporten mayor riqueza, más principios activos. Un ejemplo de ello es el cultivo de una interesantísima variedad de alcachofera a la que se le ha dado el nombre de “Saluschofa”. La Saluschofa es una alcachofa que quizás no alcanzaría un alto grado de interés en ambientes estrictamente culinarios (demasiado amarga), pero que desde el punto de vista de su uso como planta medicinal es muy interesante por su extraordinario contenido en principios amargos. La Saluschofa se cultiva intensamente en Index-Salus y está siendo utilizada en algunas infusiones y tónicos de Salus.

En 2002, Index-Salus fue presentada por primera vez en Nürenberg, durante la feria Biofach (el mayor escaparte a nivel mundial de productos ecológicos), como un productor de materia prima de origen ecológico, con posibilidad de servir género de gran calidad a cualquier punto del mundo.

La vida en la granja

En Index-Salus trabajan alrededor de 100 personas, la gran mayoría nativos de la zona que han visto como ésta empresa se ha convertido en el principal generador de puestos de trabajo. El grueso del personal fijo está formado por unas 60 personas, la mayor parte de ellas mujeres, algunas de las cuales tienen la oportunidad de vivir con su familia en la propia granja, en casas especialmente construidas. Un bus privado lleva al colegio a los niños y los recoge a diario. Dependiendo de la estación del año se contrata el personal adicional, sobre todo durante los periodos de las siembras y recolecciones mayoritarias.

A menudo se reciben visitas de grupos de estudiantes de Ingeniería Agrónoma de la universidad de Santiago de Chile, interesados por conocer de cerca la práctica de los métodos de cultivo ecológico, el método de certificación y otros detalles.

La vida en la zona es tranquila y apacible, el trabajo no falta, cada época del año tiene sus faenas específicas y en la granja siempre hay mucho que hacer. Repartido por toda la superficie de Index-Salus hay pequeños merenderos donde el personal puede detenerse a comer algo y descansar, además de pequeñas casetas de aseo que cuidan de la higiene.

Cultivo ecológico evaluado y analizado

Naturalmente, tanto el cultivo de plantas como el procesamiento de las mismas siguen, en todas sus fases, los principios del Reglamento BIO de la UE, y están sujetos a un estricto control por parte de Lacon GmbH, entidad alemana adscrita al Ministerio de Agricultura Alemán, que también es responsable de la certificación de la empresa.

El uso de métodos estrictamente ecológicos nos garantiza que no se han utilizado abonos químicos, ni se han usado pesticidas ni plaguicidas para proteger los cultivos. Por otra parte, la ausencia en los terrenos de cualquier agente químico, minerales pesados y radiactividad, es obvia en aquella zona del planeta, donde no hay industria, ni siquiera cercana, y los suelos no habían sido cultivados previamente. Lo mismo podría decirse del aire que se respira.

Respecto al agua, en la granja hay pozos propios de aguas cristalinas procedentes de glaciares, que cubren todas las necesidades de abastecimiento. Dos ríos, el río Voipir y el río Collico, bajan por las laderas del volcán Villarrica, de 2.850 metros de altura, y llevan agua todo el año. Un sistema de canalización concienzudamente proyectado recorre las tierras de cultivo y garantiza la disponibilidad de agua de riego suficiente y de gran calidad, incluso en las temporadas secas.

Asimismo, se garantiza que en los campos no se emplea ningún producto derivado de la tecnología genética, ni se cultivan plantas modificadas genéticamente, ya que esto no sólo contravendría el Reglamento BIO de la UE, sino también la propia filosofía de la empresa.

Ahora, gracias a nuestros cultivos en Chile, conocemos perfectamente el origen y la calidad de las plantas con las que trabajamos, aún así, cuando éstas entran en Bruckmühl (Alemania), son sometidas, como cualquier otra materia prima, a todos los procesos de análisis y control necesarios para determinar si son aptas para la producción (normas GMP).

 

Tecnología Salus News